Hoy, jueves 17 de septiembre de 2026, la luz cuesta de media 18,24 céntimos por kilovatio hora. Si tienes un coche eléctrico o estás pensando en comprarte uno, saber cuándo y cómo cargarlo en casa puede suponerte un ahorro real en tu factura mensual. Esta guía te explica cómo optimizar la recarga para gastar menos sin complicaciones.
Por qué cargar en casa marca la diferencia
Cargar tu vehículo eléctrico en casa es más económico que hacerlo en estaciones públicas de recarga rápida. Además, lo haces a tu ritmo, sin prisas y aprovechando los momentos del día cuando la electricidad es más barata. Dependiendo de tu tarifa de luz, el coste por kilómetro recorrido puede ser entre un 60 y un 80 por ciento inferior al de un coche de gasolina.
La mayoría de vehículos eléctricos tienen una batería de entre 40 y 75 kilovatios hora. Recargarlo completamente en casa, en una noche con tarifa nocturna o en horas baratas, puede costarte entre 7 y 13 euros, mientras que en una estación de recarga rápida el precio se dispara.
Elige la tarifa y la hora correcta para ahorrar
Si tu compañía eléctrica ofrece una tarifa específica para coche eléctrico o un plan con discriminación horaria, estúdialos bien. Muchas permiten recargar a precios muy reducidos durante horas valle, especialmente por la noche. Hoy mismo, una franja de horas baratas transcurre entre las 14:00 y las 17:00, momento en el que podrías ahorrar algo más que a la media diaria.
Lo ideal es que consultes tu tarifa actual y valores si un cambio te merece la pena. Algunos proveedores ofrecen descuentos significativos para la recarga nocturna, entre las 22:00 y las 8:00 de la mañana. Si programas la carga para esas horas, multiplicarás el ahorro.
Aunque hoy el precio medio sea de 18,24 céntimos, recuerda que varía según la hora y el día. Carga cuando sepas que tu tarifa ofrece precios más reducidos, no cuando te venga bien por costumbre.
Infraestructura en casa: lo que necesitas instalar
Para cargar en casa necesitas una toma de corriente normal o, mejor aún, un punto de recarga dedicado. Una toma doméstica estándar (de 3,7 kilovatios) tarda muchas horas en cargar completamente un vehículo, pero es válida si tu vehículo está disponible durante toda la noche.
Un wallbox (cargador mural) de 7 u 11 kilovatios es la opción más práctica. Acelera el tiempo de carga sin poner en riesgo tu instalación eléctrica doméstica y suele costar entre 400 y 900 euros, aunque hay subvenciones disponibles en algunas comunidades autónomas. Su instalación requiere que un electricista revise tu cuadro eléctrico.
Sea cual sea tu opción, asegúrate de que tu vivienda tiene contratada la potencia suficiente. Si vives en un piso con otras familias, consulta con la comunidad de vecinos, pues la instalación de un cargador puede requerir acuerdo.
El cálculo real: cuánto ahorras cada mes
Imaginemos que tu coche consume 15 kilovatios hora cada 100 kilómetros. Si conduces 1000 kilómetros al mes, necesitarás 150 kilovatios hora de recarga. A 18,24 céntimos (precio de hoy), la factura sería de unos 27 euros. Si tu tarifa nocturna cuesta alrededor de 12 céntimos por kilovatio hora, bajaría a 18 euros.
En comparación, un coche de gasolina que consuma 6 litros cada 100 kilómetros gastaría unos 90 euros en combustible ese mismo mes (con gasolina a 1,50 euros por litro). El ahorro potencial es claro: entre 60 y 70 euros mensuales cargando de forma inteligente.
Estos ahorros se multiplican si tu hogar tiene placas solares. Recargar durante las horas de máxima producción solar, especialmente en primavera y verano, puede reducir aún más tu coste a 5 o 6 euros por 100 kilovatios hora.
Fuente: Elaboración propia de GastaMenos con datos de REE (PVPC). Datos de Jueves 17 de septiembre de 2026.
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